Reformar tu casa

Lo que nadie te cuenta sobre reformar tu casa antes de tirar el primer tabique

Decidir hacer una reforma integral da vértigo y alegría a partes iguales. Es inevitable: tu mente se va directa a la parte bonita, imaginando esa cocina abierta o cómo entrará la luz por la tarde en el salón nuevo. Esa es la fase romántica. Pero la realidad de la obra es otra cosa.

Para que esa ilusión no acabe en un cajón lleno de facturas extra y retrasos, hay que poner los pies en la tierra. En este sector, la improvisación se paga cara. Te lo decimos por experiencia: en una reforma integral, especialmente en zonas con particularidades como Santa Pola, el éxito se cocina mucho antes de que entre el primer albañil por la puerta.

No se trata solo de elegir azulejos. Se trata de tener control. ¿Sabes qué datos necesitas tener cerrados antes de firmar nada? Aquí tienes la hoja de ruta real para no ir a ciegas.

1. La «salud» invisible de tu casa

Un error de principiante es diseñar pensando solo en la estética. La realidad es que, en una reforma integral, lo que no ves es casi más importante que lo que ves. Antes de enamorarte de un acabado, necesitamos un diagnóstico técnico del inmueble.

Fontanería

Se revisa la ubicación de las bajantes generales, ya que condicionan la posibilidad de mover elementos como la cocina o el baño dentro del proyecto.

Electricidad

Se analiza el estado del cuadro eléctrico para adaptarlo a la normativa vigente (REBT) y se prevé la potencia necesaria para sistemas de climatización.

Estructura

Se identifican los muros de carga y se diferencian de los tabiques simples para determinar qué elementos pueden modificarse sin comprometer la seguridad.

Entorno

Se detectan posibles patologías derivadas del salitre y la humedad, especialmente habituales en zonas costeras, para anticipar soluciones adecuadas.

2. Tu estilo de vida (el real, no el de revista)

A menudo vemos propietarios que quieren replicar una foto de Pinterest sin pensar si encaja con su día a día. Antes de llamar a un arquitecto, sé honesto contigo mismo:

Vivienda Habitual

En una vivienda de uso habitual, las prioridades pasan por un buen aislamiento térmico y disponer de el máximo espacio de almacenamiento posible. Para ello, se recomiendan acabados cálidos y duraderos, pensados para el uso diario y el paso del tiempo.

Vivienda Vacacional

En una vivienda vacacional, el foco está en las zonas sociales, las terrazas y la funcionalidad del espacio. Los materiales recomendados deben ser resistentes a la arena y a la sal, facilitando el mantenimiento y soportando mejor el entorno costero.

Funcionalidad ante todo: ¿Cocinas de verdad o tiras de delivery? ¿Trabajas en casa? Tener claro tu «programa de necesidades» es lo que permite que en Hausvetica podamos diseñar una distribución que funcione como un reloj para ti.

3. El presupuesto: perderle el miedo a los números

El dinero es el tema sensible, pero hay que abordarlo de frente. Decir «quiero gastar X» no basta; hay que desglosarlo con precios de mercado actuales.

  • La partida de imprevistos: En una reforma, siempre aparece algo (una viga tocada, un desnivel inesperado).
  • Fondo de maniobra: Lo ideal es reservar entre un 10% y un 15% del total. Si al final no lo usas, perfecto, pero cuenta con ese dinero desde el día uno.
  • Priorización: Define las calidades antes de pedir precio. Quizás prefieres invertir fuerte en unas buenas ventanas aislantes y ajustar un poco más en el mobiliario.

4. Burocracia y licencias (especialmente en Santa Pola)

Es la parte más aburrida, pero saltársela puede paralizar tu obra y acarrear multas. Debes conocer la viabilidad legal de lo que quieres hacer.

Obra Menor

Incluye actuaciones como el cambio de suelos o revestimientos. Este tipo de intervención requiere una tramitación administrativa simplificada.

Obra Mayor

Abarca trabajos como tirar tabiques o modificar la fachada. En estos casos es necesario contar con un proyecto de arquitecto para su correcta tramitación.

La comunidad de vecinos: Los estatutos mandan. ¿Se pueden cerrar terrazas? ¿Hay normas estéticas para las ventanas? Avisar al presidente no es solo educación; es un requisito para evitar denuncias.

5. Logística y tiempos: el cronograma

El tiempo vuela, y en una obra, más. Antes de empezar, necesitas una estimación realista de la duración.

  • Gestión de Materiales: A veces la obra se para porque un grifo de diseño o azulejos de importación tardan seis semanas en llegar. Planificar los pedidos es básico.
  • Normativa de ruidos: En zonas turísticas, muchos ayuntamientos prohíben las obras ruidosas en julio y agosto. Conocer estas restricciones es vital para no tener la casa empantanada dos meses en temporada alta.

Planificar es ahorrar

Lanzarse a reformar sin estos datos es como salir a navegar sin carta marina: puedes llegar a puerto, pero la travesía será dura y costosa.

Tener toda esta información te da el control como propietario. En Hausvetica entendemos que esto es un proyecto de vida, no solo una obra más. Por eso, nuestros servicios se centran en la transparencia: te ayudamos a definir cada punto antes de empezar para que el resultado sea exactamente el hogar que imaginabas, sin letra pequeña ni sorpresas desagradables.

Recuerda: Una buena reforma no empieza con la demolición. Empieza con una buena conversación y mucha planificación.